

Estudios Frente al Mar con Vista al Mar - Alquileres a Largo Plazo
★★ Edif. El Boquerón, Manilva- Wifi
- Accesible
- Terraza
4 alojamientos con confirmación inmediata · desde 91,85 € por noche








Manilva tiene dos zonas claramente diferenciadas a la hora de buscar apartamento, y conviene saber qué ofrece cada una antes de decidir. Por un lado está el núcleo urbano, que conserva ese ambiente de pueblo blanco andaluz, con bares de tapeo, tiendas de toda la vida y un ritmo tranquilo. Aquí los alojamientos suelen ser más económicos y están mejor comunicados con el resto de la comarca, aunque tendrás que coger el coche para ir a la playa, que está a unos cinco o seis kilómetros. Por otro lado, la zona de Duquesa, alrededor del puerto deportivo y sus playas, concentra la mayoría de los apartamentos con vistas al mar, piscinas comunitarias y servicios turísticos. Es la opción más cómoda si lo que buscas es tener la playa a pie y una oferta de restaurantes y ocio más amplia, pero el precio sube, sobre todo en primera línea.
La diferencia entre ambas zonas no es solo de precio, sino también de ambiente. En Duquesa encontrarás urbanizaciones modernas, muchas con jardines y acceso directo al paseo marítimo, ideales si viajas en familia o en pareja y quieres desconectar sin depender del coche. En el pueblo, en cambio, vivirás una experiencia más auténtica, con mercadillo los domingos y un ambiente más local, pero tendrás que planificar los desplazamientos a la playa o a los campos de golf. Si te interesa el golf, la zona de Casares y el entorno de Finca Cortesín está a pocos minutos, y muchos apartamentos de Duquesa están pensados precisamente para eso. En cuanto a precios, la temporada alta (julio y agosto) dispara las tarifas, así que si puedes viajar en mayo, junio o septiembre, encontrarás mejores ofertas y menos aglomeraciones. Los meses de invierno son los más baratos, pero algunos servicios y restaurantes cierran, así que valora si te compensa.
Para llegar, lo más práctico es volar a Málaga y alquilar un coche en el aeropuerto; la autopista AP-7 te deja en Manilva en unos cuarenta minutos. El transporte público existe, pero es escaso y no te permitirá moverte con libertad, así que el coche es casi imprescindible para conocer los pueblos vecinos como Estepona o Casares. Antes de reservar, revisa bien qué incluye el apartamento: plaza de garaje, aire acondicionado, wifi y si las sábanas y toallas están incluidas o suponen un suplemento. También comprueba si el edificio tiene ascensor, porque muchas urbanizaciones de la zona son de tres o cuatro plantas sin ascensor, y si la piscina está abierta en las fechas que viajas, ya que algunas cierran fuera de temporada. Con los 490 alojamientos disponibles, desde apartamentos hasta villas, hay opciones para todos los bolsillos, con un precio medio de 153 euros por noche y el más bajo en torno a 90, así que merece la pena comparar entre el pueblo y la costa.
Los meses de noviembre a marzo son los más económicos, con tarifas que pueden bajar de los 90 euros por noche. Si prefieres buen tiempo sin pagar la temporada alta, mayo, junio y septiembre ofrecen un equilibrio razonable entre clima y precio.
La zona de Duquesa es la más recomendable por su cercanía a la playa, paseos marítimos y urbanizaciones con piscina y zonas infantiles. Además, al tener más servicios a pie, no necesitas coger el coche para cada comida o actividad.
Sí, prácticamente imprescindible si quieres visitar la zona con comodidad. El transporte público es limitado y las distancias entre el pueblo, la playa y los campos de golf son largas para ir andando, así que el coche te dará mucha más libertad.
La mayoría exigen un pago por adelantado y ofrecen cancelación gratuita solo si se hace con varias semanas de antelación. Es habitual que las sábanas, toallas y la limpieza final no estén incluidas en el precio, así que conviene leer la letra pequeña antes de confirmar.
Sí, en el casco urbano de Manilva los precios son más bajos que en primera línea de playa. También puedes mirar las casas de vacaciones o las habitaciones en casas de familia, que suelen ser más baratas, aunque con menos servicios que un apartamento completo.