Cerca de todo, buen barrio y genial anfitrión
Javi es un anfitrión genial, a pesar de que el código de la puerta no funcionaba porque recientemente habían cambiado el WiFi, nos dio todas las instrucciones para poder entrar. También nos indicó dónde podíamos aparcar y nos ayudó con todas las dudas que tuvimos. Además, nos cruzamos con una pareja de vecinos muy simpáticos que en cuanto les dijimos que íbamos al piso turístico, no tuvieron problema en guiarnos y abrirnos el portal. La estancia ha sido estupenda. Como única pega, el trasiego de trenes, pero te acostumbras rápido y si no te molesta, se puede descansar. Seguramente repetiremos cuando volvamos a Bilbao.

















