El alojamiento estaba muy bien, la terraza muy bonita.
Las almohadas no eran muy cómodas. Pese a que nos avisaron que habían fumigado hormigas y nos alertaron que podía haber algunas, era un poco incómodo, guardé el pan dentro de una bolsa en un mueble alto y tuve que tirar la bolsa entera porque se lleno de hormigas. A gusto personal, por la mañana desde bien temprano había mucha luz ( no hay persianas) y ruido.

















