Un 10 si nos hubiésemos sentido atendidos por el anfitrión
La casa tiene de todo, muy limpia y agradable de estar. La ubicación está muy bien, el pueblo está muy apañado además de tener las pistas de esquí muy cerca. Las vistas y la tranquilidad que se respire son geniales
Nos hubiese gustado sentirnos algo “acogidos” o tener un mínimo de acompañamiento por el anfitrión. El primer día no encontrábamos las llaves, no nos cogieron la llamada y tuvimos que buscarnos la vida. La puerta del parking no abría, nos contestaron al día siguiente y no se tomaron la molestia de llamarnos para explicarnos como iba.

















