Las habitaciones eran grandes, buena iluminación, estaban limpias y recién reformado. Han tenido detalles de dejarnos leche, pan fresco, café y bollos. Gracias Feli y su hija un encanto.
Por poner una pega, pero nosotros somos altos y las lámparas del techo estaban demasiado bajas, nos golpeábamos en la cabeza, encima eran unas cuantas las lámparas colgadas.

















