

La Casita del Sabinal Álora by Ruralidays
★★★★ Diseminado Poligono 20, 73, Alora- Wifi
- Aparcamiento
- Piscina
70 alojamientos con confirmación inmediata · desde 53,36 € por noche
















































Alora es un pueblo blanco del Valle del Guadalhorce, a unos 40 minutos de Málaga capital, que suele pasar desapercibido para el turismo de masas. Aquí tienes 108 alojamientos, con un precio medio de 155 euros por noche y el más barato desde 53 euros. La mayoría son casas de vacaciones (39) y apartamentos (29), seguidos de alojamientos y desayunos (16), villas (13), casas de huéspedes (8) y solo dos hoteles. La categoría media ronda las 3,7 estrellas, así que no esperes grandes resorts: el encanto está en lo rural y lo auténtico.
Para elegir zona, piensa primero en qué quieres hacer. Si vienes a ver el Castillo de las Tres Torres y el casco antiguo, lo mejor es alojarte en el centro, donde están el Hostal Don Joaquín Alora o el Hostal Delia. Desde ahí puedes ir andando a todo, pero ten en cuenta que hay cuestas y calles estrechas. Si prefieres tranquilidad y naturaleza, busca casas de huéspedes o villas en las afueras, cerca del río o de la vía verde del Guadalhorce. Los apartamentos, como los Apartamentos Candela Alora, suelen estar bien repartidos entre el pueblo y la zona de la estación, que es más llana y práctica si vas en coche. La diferencia principal es el ruido y el aparcamiento: en el centro es difícil aparcar, pero tienes bares y tiendas a mano; fuera, ganas en calma y vistas, pero necesitas vehículo para casi todo.
En cuanto a precios, la temporada alta es de junio a septiembre, cuando el calor aprieta y las noches suben. Si quieres pagar menos, mira entre octubre y mayo, sobre todo de lunes a jueves, porque muchos alojamientos bajan tarifas entre semana. Los fines de semana de primavera y otoño se llenan de gente de Málaga que viene a hacer senderismo, así que reserva con tiempo. Para llegar, lo más cómodo es el coche desde la A-357, pero también hay tren de cercanías desde Málaga (línea C-2) que te deja en la estación de Alora, a unos 20 minutos andando del centro. Una vez allí, moverte a pie es factible para el casco antiguo, pero para ir a los embalses o a los pueblos vecinos necesitas coche o taxi.
Antes de reservar, revisa tres cosas: si el alojamiento tiene calefacción o aire acondicionado, porque las casas antiguas de piedra pasan frío en invierno y calor en verano; si el aparcamiento está incluido o hay que pagar aparte; y si la cocina está completa, porque muchos apartamentos y casas la anuncian pero luego les falta el horno o la lavadora. También mira las opiniones recientes sobre limpieza y ruido, y confirma si el dueño vive en el mismo edificio o te da llaves por caja de seguridad, porque eso cambia la flexibilidad del check-in. Con eso claro, Alora es una base estupenda para conocer el interior de Málaga sin pagar precios de la costa.
De octubre a mayo, evitando puentes y Semana Santa. Los días entre semana son más baratos que los fines de semana, y en invierno puedes encontrar habitaciones desde 53 euros si reservas con antelación.
El centro del pueblo, cerca de la plaza y del Hostal Don Joaquín, porque tienes todo a pie y la estación de tren está a unos 20 minutos andando. Si te alojas en las afueras o en la zona de la estación, dependerás de taxis o de caminar más.
En coche por la A-357, unos 40 minutos, o en tren de cercanías línea C-2 desde Málaga Centro-Alameda, que tarda unos 50 minutos. El tren te deja en la estación de Alora, y desde allí puedes subir al pueblo andando o en taxi.
Si vienes a hacer rutas de senderismo, una casa de vacaciones o una villa con cocina y jardín. Si solo quieres dormir y conocer el pueblo, un hostal o una casa de huéspedes en el centro. Los apartamentos son buena opción para estancias de varios días.
La mayoría piden tarjeta para garantizar la reserva y permiten cancelación gratuita hasta 48 o 72 horas antes de la llegada. Algunas casas de vacaciones exigen un depósito por daños que se devuelve al salir, y en temporada alta pueden pedir una noche de anticipo.