

Cortijo del Huerto
★★★★ El Palmar 363- Wifi
- Aparcamiento
- Piscina
27 alojamientos con confirmación inmediata · desde 67,78 € por noche
















































Si estás mirando alojamiento en El Palmar, lo primero que debes saber es que la oferta se reparte entre el núcleo del pueblo y la carretera que sube hacia el cabo de Trafalgar. En el pueblo, cerca de la iglesia y de la calle Real, encontrarás casas de huéspedes y algunos apartamentos pequeños, con la ventaja de que puedes ir andando a los bares y restaurantes sin preocuparte por el coche. La playa, eso sí, queda a unos diez o quince minutos a pie, así que si tu plan es ir con niños o llevar mucha equipación de playa, quizá prefieras algo más cercano al paseo marítimo.
La zona entre el pueblo y el faro de Trafalgar es donde se concentran la mayoría de las casas de vacaciones y villas con piscina. Son urbanizaciones tranquilas, con calles de arena y bastante separadas entre sí, ideales si buscas silencio y no te importa coger el coche para todo. Aquí los precios suben, sobre todo en las casas grandes con jardín, pero también hay apartamentos más modestos a unos cien metros del mar, como los Estudios Eucalyptal, que están a un paseo corto de la orilla. La diferencia principal entre alojarse arriba o abajo es esa: comodidad para salir a cenar o andar hasta la playa frente a espacio, privacidad y vistas.
En cuanto a precios, la horquilla es amplia: puedes encontrar algo por 68 euros la noche en temporada baja, pero la media se dispara a 395 euros, lo que te da una idea de que hay de todo. Si quieres que el dinero rinda más, evita julio y agosto, y también los puentes de Semana Santa, cuando las casas se reservan con mucha antelación. Mayo, junio y septiembre son los mejores meses: el tiempo acompaña, el agua está bien y los precios bajan hasta un treinta por ciento. Para llegar, lo normal es volar a Jerez o a Sevilla, alquilar un coche y hacer unos cuarenta y cinco minutos o una hora de carretera; no hay tren ni autobús directo que merezca la pena. Una vez allí, el coche es casi imprescindible, sobre todo si te alojas en una urbanización, porque el pueblo es pequeño pero las distancias entre el alojamiento y los servicios se notan.
Antes de reservar, mira bien si el precio incluye ropa de cama y toallas, porque en muchas casas de vacaciones te las cobran aparte o tienes que traerlas. También conviene revisar si la piscina es privada o comunitaria, si hay aire acondicionado (en las casas antiguas a veces no lo hay) y si la cocina está equipada para cocinar de verdad, no solo para hacer cafés. Y un detalle que se olvida: pregunta por la política de cancelación, porque en verano muchas propiedades exigen un pago por adelantado que no se devuelve si anulas con poca antelación.
La temporada baja, de octubre a abril, salvo Navidad y Semana Santa, es cuando los precios bajan hasta los 68 euros por noche. Mayo y junio también son buenos, con buen tiempo y tarifas aún razonables. Evita julio y agosto si tu presupuesto es ajustado.
El núcleo del pueblo es lo más práctico, porque tienes bares, supermercado y farmacia a mano, y la playa a unos quince minutos andando. Las urbanizaciones cerca del cabo son más bonitas pero dependes del coche para casi todo. Si no piensas alquilar vehículo, busca un apartamento en el casco antiguo.
Los aeropuertos más útiles son Jerez (a unos 45 minutos) y Sevilla (a una hora aproximadamente). No hay transporte público directo, así que lo más sensato es alquilar un coche en el aeropuerto. También puedes coger un taxi, pero te saldrá caro, sobre todo desde Sevilla.
Hay 74 alojamientos: 41 casas de vacaciones, 25 apartamentos, 4 villas, 2 casas de huéspedes y 1 alojamiento en casa de familia. Las casas y villas son mejores para grupos o familias que quieran espacio y piscina; los apartamentos, para parejas o estancias cortas. Las casas de huéspedes son la opción más económica y con trato más cercano.
Lee la letra pequeña sobre cancelación, porque muchas propiedades exigen un anticipo no reembolsable si anulas a menos de dos semanas. Comprueba si el precio final incluye limpieza, sábanas y toallas, ya que en casas de vacaciones suelen cobrarse aparte. Y pregunta si hay fianza por daños, habitual en villas con piscina.