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★★★★ C. Asensio Neila, 6, Hervás 10,0 Fantástico · 19 opiniones- Wifi
- Aire acondicionado
- Terraza
14 alojamientos con confirmación inmediata · desde 53,79 € por noche




























Hervás es un destino de interior que se visita sobre todo por su judería y por el entorno de la sierra de Béjar, así que la elección del alojamiento depende de lo que quieras tener más a mano. Si tu plan es pasear por el casco histórico, comer en sus bares y no coger el coche para nada, te conviene buscar algo en el centro, cerca de la plaza o de la calle Braulio Navas. Ahí encontrarás sobre todo apartamentos, que son la oferta más abundante: de los 41 alojamientos que hay en el municipio, 27 son apartamentos. Son ideales si viajas en pareja o con niños, porque te permiten organizar tus horarios y no depender de los horarios de un restaurante. Eso sí, el centro puede ser ruidoso en verano o en fines de semana de puente, así que si prefieres tranquilidad, mira opciones en las calles más secundarias o en las afueras.
Si lo que buscas es naturaleza o silencio, alójate en las zonas periféricas, sobre todo en dirección a la Garganta de Puricó o hacia el camino que sube a la sierra. Ahí hay casas de vacaciones y algunas villas, que son solo 6 y 1 respectivamente, pero ofrecen más espacio y jardín o terraza. La diferencia principal con el centro es que necesitarás coche para ir a cenar o para hacer la compra, aunque a cambio tendrás unas vistas y un descanso que no se consiguen en el casco. Los hoteles, que son solo 5, están repartidos entre el centro y la entrada del pueblo, y son buena opción si no quieres preocuparte de nada más que de dormir y desayunar. El único alojamiento de desayuno incluido es de tipo bed and breakfast, y el único apartahotel combina lo mejor de ambos mundos si viajas con poco equipaje.
En cuanto al precio, la media ronda los 94 euros por noche, pero puedes encontrar habitaciones desde 54 euros si reservas entre semana y fuera de temporada alta. Los meses de julio y agosto, y las semanas de Semana Santa y Navidad, son los más caros y con menos disponibilidad. Si puedes, viaja en mayo, junio o septiembre: el tiempo acompaña para rutas de senderismo y los precios bajan bastante. Para llegar, lo más cómodo es el coche, porque Hervás está a unos 20 minutos de la autovía A-66 y tiene fácil aparcamiento en las afueras. También hay tren de media distancia que para en la estación de Hervás, pero está a un kilómetro del centro, así que tendrás que caminar o coger un taxi. Para moverte por el pueblo, todo es andando: es pequeño y las distancias son cortas, aunque las calles de la judería son empinadas y con adoquines, así que lleva calzado cómodo.
Antes de reservar, revisa si el alojamiento tiene calefacción o aire acondicionado, porque en invierno hace frío de verdad y en verano las casas antiguas del centro pueden ser calurosas. También comprueba si el precio incluye ropa de cama y toallas, porque en algunos apartamentos te las cobran aparte, y si hay mínimo de noches en fin de semana. Por último, mira las fotos de las escaleras y el acceso: muchos edificios del casco no tienen ascensor y subir maletas por escaleras de caracol no es lo que quieres después de un viaje largo.
Los meses de mayo, junio y septiembre son los más equilibrados, con temperaturas agradables y tarifas más bajas que en verano. Evita julio, agosto, Semana Santa y Navidad si quieres pagar menos de 70 euros por noche.
El centro, especialmente alrededor de la plaza y la judería, es lo más práctico porque todo está a pie. Los alojamientos en las afueras o en la sierra son más tranquilos, pero necesitarás vehículo para moverte.
Puedes usar el tren de media distancia que para en la estación de Hervás, aunque está a un kilómetro del casco. Desde allí, un taxi o andando unos 15 minutos te llevan al centro, pero no hay autobús urbano.
La mayoría pide un 30% de señal por adelantado y el resto al llegar, y suelen ofrecer cancelación gratuita hasta 48 horas antes. Algunos exigen estancia mínima de dos noches en fines de semana, así que léelo bien antes de pagar.
Hay un alojamiento de tipo bed and breakfast y un apartahotel que ofrecen desayuno, además de los hoteles tradicionales. Los apartamentos puros no lo incluyen, pero casi todos tienen cocina equipada para que te lo hagas tú.