

Casa Abeurador, con mucho encanto en el centro de Artà
★★★★ 6 Carrer de s'Abeurador, Artá 9,5 Fantástico · 15 opiniones- Wifi
- Aire acondicionado
- Terraza
117 alojamientos con confirmación inmediata · desde 131,88 € por noche
















































Artá es uno de esos municipios de Mallorca que aún conserva el pulso auténtico de la isla, lejos del bullicio de la costa sur. Si buscas alquiler vacacional, aquí encontrarás 117 alojamientos, con una oferta muy marcada por las villas (76) y las casas de vacaciones (33), seguidas de hoteles, apartamentos y alguna casa de huéspedes. El precio medio ronda los 1.082 euros por noche, aunque puedes encontrar opciones desde 249 euros, así que la horquilla es amplia y depende mucho de la zona y la temporada.
Para alojarte, conviene distinguir entre el casco urbano de Artà y sus alrededores. Dentro del pueblo, como la Casa Abeurador, con mucho encanto en el centro, tendrás todo a pie: mercado los martes y domingos, bares, restaurantes y el ambiente de plaza. Es la mejor opción si no quieres depender del coche para cenar o comprar. En cambio, si buscas tranquilidad y naturaleza, las fincas y villas dispersas por la zona de la costa, como Miramar o Finca Bionic, ofrecen más privacidad y vistas, pero requieren vehículo propio para todo. La carretera hasta Cala Ratjada o las calas del norte, como Cala Torta, es sinuosa, así que valora si te compensa el desplazamiento diario.
En cuanto a precios, julio y agosto son los meses más caros, y no solo por el alojamiento: todo sube. Si puedes, mira mayo, junio o septiembre, cuando el clima sigue siendo bueno para la piscina y la playa, y los precios bajan notablemente. Para llegar, lo habitual es volar a Palma de Mallorca y alquilar un coche en el aeropuerto; desde allí son unos 70 kilómetros por la autopista MA-15, aproximadamente una hora. El transporte público existe, pero es escaso y no te permitirá moverte con libertad entre calas y fincas, así que el coche es casi imprescindible.
Antes de reservar, revisa bien qué incluye el precio: muchas villas cobran aparte la limpieza final, el consumo de electricidad o la calefacción en invierno. También fíjate en la categoría media de 3,5 estrellas: no esperes lujos en todos los casos, pero sí un nivel correcto. Comprueba si la piscina es privada o compartida, si hay aire acondicionado en todas las habitaciones y, sobre todo, la política de cancelación, porque en casas particulares suele ser más estricta que en hoteles. Y si viajas con niños, pregunta por las barandillas de las piscinas o si la finca está vallada, porque no todas lo están.
Los meses de mayo, junio y septiembre ofrecen el mejor equilibrio entre clima y precio. Fuera de julio y agosto, los alquileres bajan entre un 20% y un 40%, y aún puedes disfrutar de la piscina y las calas sin aglomeraciones.
El casco urbano de Artà es la única opción realista. Alojándote en el centro, como en la Casa Abeurador, puedes ir andando a supermercados, restaurantes y servicios. Para las calas o las fincas del interior, necesitarás vehículo sí o sí.
Lo más cómodo es alquilar un coche en el aeropuerto y tomar la MA-15 en dirección a Manacor, luego seguir hacia Artà. Son unos 70 kilómetros, aproximadamente una hora. También hay autobuses de la línea TIB, pero con transbordo en Manacor y frecuencias limitadas.
La mayoría exige un pago por adelantado del 30% al 50% al reservar, y el resto se paga antes de la entrada. Las cancelaciones suelen tener penalización, y en temporada alta es frecuente que no haya reembolso si cancelas con menos de 30 días de antelación. Lee siempre la letra pequeña.
Sí, en general los apartamentos (8 disponibles) y hoteles (15) tienen precios por noche más bajos que las villas, sobre todo si viajas en pareja. Las villas compensan para grupos o familias, porque el coste por persona baja, pero el precio total es más alto.