

Apartamentos Mombasa 1 Planta
★★★★ Calle Diputación Provincial Numero 6, Nerja 9,7 Fantástico · 135 opiniones- Wifi
- Aire acondicionado
- Recepción 24 h
1.080 alojamientos con confirmación inmediata · desde 36,36 € por noche
















































Nerja tiene 1729 alojamientos vacacionales, así que la oferta es amplia y variada, pero conviene saber qué se busca antes de lanzarse. La zona más demandada es el centro histórico y el paseo marítimo, porque tienes todo a pie: la playa de Burriana, el Balcón de Europa, los bares y los supermercados. Aquí predominan los apartamentos, muchos con terraza y vistas, y es donde más vida hay, también por la noche. Si prefieres tranquilidad, las urbanizaciones de Capistrano o el entorno de la playa de El Playazo ofrecen villas y casas con piscina, pero necesitarás coche para bajar al centro o a la playa, porque las cuestas son pronunciadas. Entre medias, la zona de la Carretera de Almería o el barrio de San Miguel te dan un equilibrio: estás a diez minutos andando del centro y los precios bajan algo respecto al casco antiguo.
La diferencia principal entre unas zonas y otras es el acceso a la playa y el ruido. En el centro, el alquiler es más caro y los apartamentos suelen ser más pequeños, pero no necesitas transporte. En las afueras, por el mismo dinero, consigues más metros cuadrados, jardín o piscina, a cambio de depender del coche o de las líneas de autobús urbano, que pasan cada veinte o treinta minutos en verano. Si vienes en temporada alta, de junio a septiembre, los precios suben bastante: el precio medio está en 291 euros por noche, aunque puedes encontrar opciones desde 37 euros si reservas con antelación o en temporada baja. Los meses de mayo, octubre y noviembre son los mejores para conseguir un buen precio sin renunciar al clima, que sigue siendo suave.
Para llegar, lo más cómodo es volar a Málaga y coger un autobús directo desde el aeropuerto hasta Nerja, que tarda alrededor de una hora y cuesta unos diez euros. Si vienes en coche, por la autovía A-7 es sencillo, pero en julio y agosto el aparcamiento en el centro es un problema serio; muchos alojamientos no incluyen plaza de garaje y los parkings públicos se llenan. Una vez allí, para moverte entre las playas y las calas, lo mejor es andar o usar el autobús urbano; el alquiler de bicicletas también funciona bien en el paseo marítimo. Antes de reservar, revisa si el alojamiento tiene ascensor, aire acondicionado (no siempre lo incluyen), y si la cocina está equipada para cocinar de verdad, porque muchos apartamentos solo tienen microondas. También mira las opiniones recientes sobre el ruido, porque en el centro hay bares que cierran tarde, y confirma si el precio final incluye limpieza, toallas y sábanas, o si te cobran un suplemento al llegar.
El precio medio está en 291 euros por noche, pero puedes encontrar apartamentos desde 37 euros si reservas con mucha antelación o en temporada baja. La categoría media de los alojamientos es de tres estrellas, así que no esperes lujo generalizado.
Mayo, octubre y noviembre son los meses ideales: hace sol, las temperaturas rondan los 20-25 grados y los precios bajan bastante respecto al verano. Junio y septiembre son una opción intermedia, con más calor pero sin la masificación de julio y agosto.
El centro histórico y el paseo marítimo son lo más práctico, porque tienes la playa, el Balcón de Europa y los restaurantes a menos de diez minutos andando. Las urbanizaciones como Capistrano son más baratas, pero sin coche dependerás del autobús urbano o de caminar cuestas considerables.
Hay autobuses directos de la compañía Alsa desde el aeropuerto hasta la estación de Nerja, con un trayecto de unos 60-70 minutos y un billete de unos diez euros. Si prefieres coche de alquiler, la autovía A-7 te deja en Nerja en unos 45 minutos, pero en verano el aparcamiento en el centro es complicado.
Revisa si el precio final incluye limpieza, sábanas y toallas, porque muchos alojamientos añaden un suplemento de 30 a 60 euros al llegar. También mira la política de cancelación: las opciones más baratas suelen ser no reembolsables, mientras que las flexibles cuestan más pero te permiten cambiar de planes sin perder el dinero.