

Pena De Roca
★★★★ Sulago,18 Merza, Pontevedra 10,0 Fantástico · 11 opiniones- Wifi
- Aparcamiento
- Piscina
299 alojamientos con confirmación inmediata · desde 53,87 € por noche
















































Si estás mirando un alquiler vacacional en Pontevedra, lo primero que debes saber es que la oferta se reparte entre la capital y la costa, y cada zona tiene su carácter. En el centro de la ciudad, alrededor de la Alameda o la Plaza de la Leña, encontrarás apartamentos como el Estudio 1, ideales para ir andando a los bares de tapas, al mercado de abastos o al río Lérez. Aquí el ambiente es urbano y tranquilo, con la ventaja de que no necesitas coche para nada, pero el aparcamiento puede ser un quebradero de cabeza. Si prefieres playa y paseos marítimos, la zona de Raxó, en la ría de Pontevedra, o las localidades de Sanxenxo y Portonovo, a unos veinte minutos en coche, ofrecen casas como el Apartamento en Raxó, con acceso directo a la arena y terrazas con vistas. Son alojamientos más orientados a familias o grupos que quieren bañarse sin horarios, aunque en julio y agosto el precio sube y hay más bullicio.
En el interior, municipios como Poio o Combarro, este último famoso por sus hórreos y su paseo marítimo, dan un punto intermedio: estás cerca de la ciudad pero duermes en un entorno más rural, con casas de piedra como A Casiña do Xastre o A Veiga Grande. Estas opciones suelen ser casas de vacaciones con jardín o finca, y resultan más económicas que las de primera línea de playa. La diferencia principal entre unas y otras no es solo el paisaje, sino el ritmo: en la capital tienes todo a mano pero pagas más por menos metros; en la costa pagas por la ubicación y el ocio; en el interior ganas espacio y silencio a cambio de depender del coche para casi todo.
En cuanto a precios, el alquiler más barato que encontrarás ronda los 75 euros por noche, y la media se sitúa en 192 euros, con una categoría media de 3,9 estrellas. Si quieres que salga mejor de precio, evita la segunda quincena de julio y todo agosto, y busca en mayo, junio o septiembre: la temperatura sigue siendo buena para la playa y los propietarios bajan tarifas hasta un 30%. Para llegar, lo más práctico es volar a Santiago de Compostela o Vigo y alquilar un coche, porque la comarca está bien comunicada por autopista (AP-9) pero las playas y los pueblos pequeños no tienen buen transporte público. Dentro de la zona, moverte en coche es casi obligatorio, aunque en la capital puedes aparcar en los disuasorios y andar. Antes de reservar, revisa si el alojamiento incluye ropa de cama y toallas, si el precio final lleva gastos de limpieza o electricidad (común en casas grandes), y si la cancelación es flexible, porque el tiempo en Galicia cambia rápido y a veces conviene ajustar fechas.
El precio medio por noche es de 192 euros, aunque puedes encontrar opciones desde 75 euros si buscas con antelación o en temporada baja. Los apartamentos suelen ser más baratos que las villas o casas grandes, que disparan la media.
Junio y septiembre son los meses ideales: tienes temperaturas agradables, playas menos llenas y precios más bajos que en agosto. Julio es aceptable, pero la segunda quincena de agosto es la más cara y concurrida.
El centro de Pontevedra capital es la única zona donde puedes moverte andando sin problema, con supermercados, restaurantes y monumentos a menos de diez minutos. En la costa, como Raxó o Sanxenxo, necesitarás coche o taxi para ir a otras playas o hacer compras grandes.
Los aeropuertos más cercanos son Vigo (a 20 minutos) y Santiago (a 50 minutos), ambos con conexión por autopista AP-9. Lo más recomendable es alquilar un coche en el aeropuerto, porque el transporte público entre pueblos es escaso y con horarios limitados.
Comprueba si el precio incluye limpieza final, ropa de cama y toallas, y si hay cargos extra por electricidad o calefacción, habituales en casas grandes. También mira la política de cancelación: las opciones flexibles cuestan un poco más pero te protegen si cambia el tiempo o tus planes.