

APARTAMENTO PISCINA VIENA
★★★ c/ Viena, 58 MAS OLIVA, Roses 9,9 Fantástico · 35 opiniones- Wifi
- Aparcamiento
- Piscina
1.001 alojamientos con confirmación inmediata · desde 65,89 € por noche
















































Roses tiene más de mil alojamientos en alquiler vacacional, y la mayoría son apartamentos: 908 de los 1001 disponibles. Eso significa que encontrarás oferta de sobra, pero también que conviene tener claro qué zona eliges, porque el pueblo y sus alrededores no son iguales. Si buscas playa y paseo marítimo, lo mejor es quedarte cerca del puerto deportivo y de la Ciutadella, donde tienes supermercados, restaurantes y la playa principal a pie. Es la zona más animada y práctica, aunque en julio y agosto el aparcamiento se complica. Si prefieres tranquilidad, mira hacia la zona de Santa Margarida o la Almadraba, al sur, donde hay urbanizaciones con acceso a calas más pequeñas y menos ruido. Allí los alojamientos suelen ser casas o villas con jardín o piscina, y necesitarás coche para todo, pero ganas en descanso. La carretera de Cadaqués, al norte, es otra opción: tiene vistas y está más cerca del Parque Natural del Cap de Creus, pero también es la más cara y con menos servicios cerca.
En cuanto a precios, el mínimo que verás es 69 euros por noche, pero la media real está en 200 euros, así que no te lleves a engaño con los anuncios más baratos: suelen ser estudios pequeños o fechas de temporada baja. La categoría media de los alojamientos es de 2,8 estrellas, así que no esperes grandes lujos en la mayoría de casos; lo que pagas es la ubicación y la cercanía a la playa. Si quieres que el precio baje de verdad, evita julio y agosto: en mayo, junio o septiembre puedes encontrar el mismo apartamento por un 30% o 40% menos. Para llegar, lo más cómodo es ir en coche por la AP-7 hasta Figueres y luego la C-260, que te deja en Roses en unos 20 minutos. Si vienes en avión, Girona está a 70 kilómetros y Barcelona a 160; desde ambos aeropuertos hay buses directos en verano, pero para moverte por la zona (Cadaqués, Empuriabrava, el castillo de la Trinitat) el coche es casi imprescindible. Dentro del pueblo puedes ir andando a casi todo, pero si te alojas en una urbanización, necesitarás vehículo sí o sí.
Antes de reservar, mira bien qué incluye el precio: muchos apartamentos no incluyen las sábanas ni las toallas, y otros cobran la limpieza final aparte. También revisa si hay piscina comunitaria y en qué fechas está abierta, porque en abril o octubre muchas están cerradas aunque el anuncio lo ponga. Y ojo con la ubicación exacta: algunos anuncios dicen “Roses” pero están en la carretera de Cadaqués, a 10 minutos del centro. Lee los comentarios recientes, sobre todo los que hablan del ruido, del aire acondicionado y del estado de los colchones. Por último, si viajas con niños, comprueba si el alojamiento tiene cuna o trona, porque no es estándar. Con estos detalles, acertarás más que fiándote solo de las fotos.
La temporada baja, de octubre a mayo, es cuando los precios bajan hasta los 69 euros por noche. Junio y septiembre son un buen equilibrio entre clima agradable y tarifas más razonables que en julio y agosto.
El centro de Roses, cerca del paseo marítimo y del puerto, es la única zona donde puedes prescindir del coche. Las urbanizaciones como Santa Margarida o la Almadraba están a varios kilómetros del centro y sin transporte público frecuente.
Los apartamentos son más baratos y suelen estar en edificios con piscina comunitaria, pero tienen menos espacio y privacidad. Las villas o casas de vacaciones ofrecen jardín, piscina privada y más tranquilidad, a cambio de un precio más alto y de estar en zonas más alejadas.
La opción más práctica es alquilar un coche en el aeropuerto y conducir unos 70 kilómetros por la AP-7 y la C-260. En verano hay autobuses directos, pero son menos frecuentes y te limitan para moverte después.
Comprueba si el precio incluye sábanas, toallas y limpieza final, porque muchos alojamientos lo cobran aparte. También mira la política de cancelación y si el depósito de fianza se devuelve en efectivo o por tarjeta, para evitar sorpresas.