

Two Lofts
★★★ Sector B 2ª Fase, 5B, Matalascañas 9,7 Fantástico · 70 opiniones- Wifi
- Aire acondicionado
- Admite mascotas
44 alojamientos con confirmación inmediata · desde 67,54 € por noche
















































Matalascañas es, sobre todo, una urbanización turística pensada para el verano, así que la mayoría de los apartamentos se concentran en dos zonas bien diferenciadas. La primera es el núcleo original, alrededor de la avenida de las Adelfas y la calle de la Canaliega, donde tienes supermercados, farmacia, bares y el acceso directo a la playa de Poniente. Aquí el ambiente es más animado y todo lo tienes a pie, pero también es donde más ruido hay por la noche y donde el aparcamiento se complica en agosto. La segunda zona es la parte alta, hacia el norte y el este, cerca del parque de Doñana y de la urbanización Costa Luz. Allí los edificios son más bajos, hay más zonas verdes y las calles están más tranquilas, pero necesitas coche o bicicleta para bajar a la playa o ir a comprar. Si vienes con niños pequeños o buscas descansar, esta segunda opción suele compensar; si lo que quieres es ir andando a todo, quédate cerca del paseo marítimo.
La diferencia de precio entre unas y otras no es enorme, pero sí notarás que los apartamentos con vistas al mar o a la primera línea de playa cuestan entre un 20 y un 30 por ciento más que los del interior. También influye la antigüedad del edificio: los de los años ochenta y noventa, como el Residencial Macarena, suelen ser más amplios pero tienen menos aislamiento acústico y acabados más básicos. Los reformados, como algunos de Apartamentos Costa Luz, son más caros pero gastan menos en aire acondicionado y suelen tener ascensor, algo que no está garantizado en todos los bloques. En cuanto a la época, los precios bajan de forma clara fuera de julio y agosto: desde mediados de septiembre hasta finales de junio puedes encontrar noches desde 67 euros, y la media del año ronda los 132. Mayo y junio son especialmente buenos porque el agua ya está aceptable y las temperaturas no son extremas. En cambio, en Semana Santa y puentes como el de mayo, los precios suben casi tanto como en verano, así que si tu fecha es flexible, mira los últimos fines de semana de septiembre.
Para llegar, lo más práctico es ir en coche desde Sevilla por la A-49 y luego la A-483, que te deja en unos cuarenta minutos. También hay autobuses desde la estación de Plaza de Armas de Sevilla, pero solo salen dos o tres al día según la temporada, así que revisa horarios antes de planificar la vuelta. Una vez allí, moverte andando es viable si te alojas cerca de la playa, pero para ir a la zona de Doñana o al puerto deportivo necesitas vehículo; las bicicletas son una buena alternativa porque el terreno es llano. Antes de reservar, comprueba tres cosas: si el apartamento tiene plaza de garaje incluida (en agosto es oro), si la cocina está equipada con lavavajillas o lavadora (no siempre lo indican bien) y si la comunidad tiene piscina, porque muchas no la tienen y en verano se echa en falta. También conviene leer si el precio incluye ropa de cama y toallas, porque algunos alojamientos las cobran aparte, y si la limpieza final es obligatoria o no.
El precio medio de un apartamento en Matalascañas es de unos 132 euros por noche, pero puedes encontrar opciones desde 67 euros. Lo más barato suele ser entre octubre y mayo, exceptuando Semana Santa y puentes, cuando la demanda sube.
La zona alta, cerca de Doñana y la urbanización Costa Luz, es más tranquila y tiene más zonas verdes, ideal para ir con niños. Eso sí, necesitarás coche o bicicleta para bajar a la playa, porque no está a pie de calle.
Hay autobuses desde Sevilla (Plaza de Armas) que tardan unos cuarenta minutos, pero la frecuencia es baja, sobre todo fuera de temporada. Una vez allí, moverte andando es fácil si estás cerca del paseo, pero para el resto necesitarás taxi o alquilar una bicicleta.
Comprueba si incluye plaza de garaje, piscina comunitaria y ropa de cama o toallas, porque no siempre están incluidas. También mira si la limpieza final es obligatoria y si el edificio tiene ascensor, especialmente si viajas con personas mayores.
Para julio y agosto, conviene reservar con al menos dos o tres meses de antelación, porque los buenos apartamentos se agotan rápido. Fuera de temporada, puedes encontrar ofertas de última hora, pero arriesgas a quedarte sin las opciones mejor ubicadas.