

Apartamentos Turísticos Mauror
★★ Cuesta de Gomerez, 42, Granada 9,5 Fantástico · 484 opiniones- Wifi
- Aparcamiento
- Aire acondicionado
52 alojamientos con confirmación inmediata · desde 34,87 € por noche
















































Granada tiene más de mil cuatrocientos apartamentos turísticos, lo que la convierte en una de las ciudades andaluzas con mayor oferta de este tipo de alojamiento. La mayoría se concentran en el centro histórico, el Realejo y el entorno de la Alhambra, aunque también encontrarás opciones interesantes en el Albaicín y en zonas más modernas como el Zaidín o la Chana. Si buscas ambiente y cercanía a los monumentos, el centro y el Realejo son lo más práctico: podrás ir andando a la catedral, a la Alcaicería y a la propia Alhambra sin necesidad de coger transporte. El Albaicín, por su parte, ofrece unas vistas espectaculares y un ambiente más bohemio, pero ten en cuenta que las calles son empinadas y con escaleras, y que el acceso en coche está restringido para no residentes. Si prefieres tranquilidad y aparcamiento más fácil, el Zaidín o la zona de la Universidad te darán mejor relación calidad-precio, aunque tendrás que caminar un poco más o usar el autobús urbano.
En cuanto a precios, la media se sitúa en 121 euros por noche, y puedes encontrar apartamentos desde 54 euros si reservas con antelación y fuera de temporada alta. Los meses de noviembre a febrero, exceptuando la Navidad y el puente de diciembre, son los más económicos. En primavera y durante el Festival Internacional de Música y Danza (junio-julio) los precios suben notablemente, igual que en Semana Santa. Para llegar, lo más habitual es volar a Granada o a Málaga; desde el aeropuerto de Granada hay autobuses y taxis al centro, y desde Málaga tienes tren AVE o autobuses directos que tardan alrededor de hora y media. Una vez en la ciudad, moverte a pie es lo más recomendable para el casco histórico, y para el resto hay una red de autobuses urbanos que funciona bien. Si vienes en coche, revisa bien si el apartamento incluye plaza de garaje, porque aparcar en el centro es complicado y caro.
Antes de reservar, conviene que mires tres cosas: la ubicación exacta en el mapa (no te fíes solo del nombre de la zona), si el edificio tiene ascensor, y si la cocina está equipada con lavavajillas o lavadora, porque no todos los apartamentos las incluyen. También es importante comprobar si el precio final incluye limpieza, tasas turísticas y ropa de cama, ya que algunos establecimientos las cobran aparte. Por último, lee las opiniones recientes sobre el ruido, sobre todo en el centro y el Albaicín, y confirma el horario de llegada: muchos apartamentos no tienen recepción 24 horas y exigen avisar con antelación. Con eso claro, elegir entre los 1462 apartamentos disponibles será mucho más sencillo y evitarás sorpresas.
El precio medio ronda los 121 euros por noche, aunque puedes encontrar opciones desde 54 euros. Los meses más baratos son de noviembre a febrero, exceptuando Navidad y puentes, y también los días entre semana fuera de temporada alta.
El centro o el Realejo son las opciones más cómodas, porque tienes todo a pie: catedral, Albaicín y la Alhambra. Si no te importa caminar cuestas, el Albaicín es muy bonito pero menos práctico para llegar con maletas.
El centro se recorre perfectamente andando, y para distancias más largas hay autobuses urbanos que conectan los barrios con el centro. Para ir a la Alhambra, los autobuses C3 y C4 te dejan cerca de la entrada, y también puedes subir andando desde el Realejo.
No, sobre todo en el centro, el Realejo y el Albaicín, donde muchas calles son peatonales o de acceso restringido. Si alquilas un apartamento, asegúrate de que tenga plaza de garaje incluida o busca alojamiento en zonas como el Zaidín o la Chana, donde aparcar en la calle es más sencillo.
Comprueba si el precio incluye limpieza final, tasas turísticas y ropa de cama, porque algunos las cobran aparte. También mira el horario de llegada y si hay recepción, y confirma si el apartamento tiene ascensor, sobre todo si vas a estar en edificios antiguos del centro.