

Aniana Alojamiento Boutique
★★★★ 5 Avenida de la Paz 3º, Logroño 9,4 Fantástico · 1.193 opiniones- Wifi
- Aire acondicionado
- Accesible
27 alojamientos con confirmación inmediata · desde 60,14 € por noche
















































Logroño no es una ciudad muy grande, así que la mayoría de las casas de huéspedes se concentran en el centro histórico y sus alrededores. La zona del Casco Antiguo, alrededor de la calle Laurel y la calle San Juan, es la más animada y práctica si quieres ir de tapeo sin pensar en desplazamientos. Eso sí, por la noche hay ruido, especialmente los fines de semana. Si prefieres dormir tranquilo, busca alojamiento en el ensanche, cerca del paseo del Espolón o la avenida de la Paz: estás a diez minutos andando de los bares y el ambiente es mucho más calmado. También hay opciones cerca de la estación de tren y autobuses, que te vienen bien si llegas en transporte público y no quieres arrastrar la maleta por adoquines.
Las casas de huéspedes en Logroño se diferencian sobre todo por el tipo de edificio y los servicios que incluyen. Algunas son pensiones clásicas de toda la vida, con habitaciones sencillas y baño compartido, como la Pensión La Bilbaina o la Pensión Calfred II. Otras han reformado pisos enteros y ofrecen baño privado, cocina compartida o incluso zonas comunes tipo salón. También hay alojamientos orientados a estudiantes o trabajadores temporales, como Micampus Logroño Student Residence, que en verano alquilan habitaciones por noches a precios muy ajustados. Antes de reservar, mira bien si el baño es privado o compartido, si hay recepción física o solo entrada con código, y si el precio incluye ropa de cama y toallas: en este tipo de alojamiento a veces te cobran un suplemento por ellas.
En cuanto al precio, lo normal es pagar entre 55 y 90 euros por noche, con una media de 90. Los meses de julio y agosto, y las semanas de las fiestas de San Mateo en septiembre, son los más caros y con menos disponibilidad. Si puedes, viaja entre semana, de domingo a jueves, y evita los fines de semana largos: encontrarás habitaciones por 55 o 60 euros. Para llegar, Logroño tiene trenes desde Madrid, Bilbao y Zaragoza, y autobuses frecuentes desde Pamplona y Burgos. Una vez allí, casi todo lo que te interesa está a menos de veinte minutos andando, así que no necesitas coche. Si vienes en coche, ten en cuenta que muchas pensiones no tienen parking propio y aparcar en el centro es complicado y caro; busca alojamiento con garaje o deja el coche en un parking público disuasorio en las afueras. Antes de reservar, revisa también si la casa de huéspedes tiene ascensor: muchas están en edificios antiguos sin ascensor y las habitaciones pueden estar en un tercero o cuarto piso.
El precio medio ronda los 90 euros por noche, aunque puedes encontrar habitaciones desde 55 euros si reservas con antelación o viajas entre semana. En temporada alta, como las fiestas de San Mateo, los precios suben bastante y la oferta se reduce.
La primavera y el otoño son las mejores estaciones: el clima es agradable para pasear y los precios son más bajos que en verano. Evita agosto si no te gusta el calor intenso, y septiembre si no quieres pagar de más durante las fiestas.
El Casco Antiguo, cerca de la calle Laurel, es ideal si quieres salir a cenar y tapear sin moverte de allí. Si prefieres descansar, busca en el ensanche o cerca del Espolón, a diez minutos andando del centro pero con mucho menos ruido nocturno.
La estación de tren y la de autobuses están a unos quince minutos andando del centro, y muchas casas de huéspedes quedan en medio. Para moverte, la ciudad es pequeña y se recorre bien a pie; también hay autobuses urbanos que conectan los barrios con el centro cada pocos minutos.
La mayoría permite cancelación gratuita hasta 24 o 48 horas antes de la llegada, pero algunas ofertas con descuento no la incluyen. Muchas cobran el importe total al hacer la reserva o piden una tarjeta como garantía, y no suelen aceptar mascotas ni ofrecer recepción las 24 horas.