Una casa para volver
La estancia ha sido genial de principio a fin. María y su marido son encantadores y tuvieron el detalle de recibirnos con una tortilla de patata y unos tomates de su huerto, que estaban riquísimos. Además, como íbamos con nuestras perras, nos dejaron preparados comederos y camitas para ellas, un detalle que agradecimos muchísimo. La casa nos ha gustado muchísimo: es muy cómoda, fresquita y está en una ubicación que nos ha encantado. El jardín es grande, con mucho césped, flores y árboles, y perfecto para que nuestras perras pudieran correr y jugar mientras nosotras disfrutábamos de estar fuera. La cama y el sofá son muy cómodos y la cocina está equipada con todo lo necesario, no hemos echado nada en falta. Nos hemos sentido muy a gusto y ha sido una estancia estupenda. Sin duda, volveremos porque nos ha parecido una maravilla. 😊
Nada, todo nos encantó















