

Apartamento familiar a orillas del Mar Menor
★★★★ 3 Calle de la Cruz 2, Los Alcázares 9,4 Fantástico · 11 opiniones- Wifi
- Aire acondicionado
- Playa
205 alojamientos con confirmación inmediata · desde 82,66 € por noche
















































Los Alcázares es un destino de costa que se reparte entre el casco urbano, pegado al Mar Menor, y las urbanizaciones que se extienden hacia el interior. Si lo que buscas es tener todo a mano, la zona del paseo marítimo y el centro histórico es la más práctica: allí están los chiringuitos, el Balneario La Encarnación y el acceso directo a las playas de arena fina. Es la opción ideal si no quieres coger el coche para cenar o dar un paseo, aunque en temporada alta el aparcamiento se complica. Las urbanizaciones de Los Narejos o El Mirador, en cambio, ofrecen más tranquilidad y suelen tener piscina comunitaria, pero dependes del vehículo para casi todo. La diferencia principal está en el ritmo: el centro es más bullicioso y turístico, mientras que las zonas residenciales son más silenciosas y familiares.
En cuanto al precio, la horquilla es amplia. Puedes encontrar apartamentos desde 72 euros la noche, sobre todo si reservas con antelación o en semanas de entretiempo, y la media se sitúa en unos 120 euros. Los meses de julio y agosto son los más caros, y también los que más demanda tienen por las regatas y las fiestas locales. Si tu agenda es flexible, mayo, junio o septiembre te dan mejor relación calidad-precio: el agua sigue estando a buena temperatura y hay menos aglomeraciones. Los apartamentos dominan la oferta con 139 opciones, seguidos de casas de vacaciones y villas, que son más habituales en urbanizaciones y suelen salir rentables si viajas en grupo. Los hoteles, solo diez, se concentran en el paseo y son la alternativa si prefieres no preocuparte por la limpieza o las llaves.
Para llegar, lo más cómodo es volar a Alicante-Elche o a San Javier, que está a unos veinte minutos en coche. Desde Alicante, la autopista AP-7 te deja en media hora. Una vez allí, moverte en coche es casi imprescindible si te alojas fuera del centro; el transporte público entre urbanizaciones es escaso y con frecuencias limitadas. Antes de reservar, revisa si el alojamiento incluye plaza de garaje o si la calle tiene zona azul, porque en verano aparcar en el centro es un suplicio. También conviene mirar si el aire acondicionado está incluido en el precio o si hay suplemento, y si la cocina está completa si piensas comer en casa. Los apartamentos tipo La Encarnación III o Margoysa I suelen ser sencillos pero funcionales; el Hotel Cristina es de los pocos con servicio de restaurante y piscina. Y si te interesa el balneario, ten en cuenta que el acceso a sus instalaciones puede estar limitado a huéspedes o requerir reserva previa.
La mejor época es de mayo a mediados de junio o en septiembre, cuando el clima sigue siendo agradable y los precios bajan bastante respecto a julio y agosto. En esos meses puedes encontrar noches desde 72 euros, mientras que en plena temporada alta la media sube por encima de los 120.
El centro, junto al paseo marítimo, es la única zona donde puedes prescindir del coche con cierta comodidad. Allí están los supermercados, restaurantes y las playas a pie. En las urbanizaciones de Los Narejos o El Mirador necesitarás vehículo para casi todo.
Las casas de vacaciones o las villas, que son 25 y 24 opciones respectivamente, suelen tener más espacio y jardín o terraza. Los apartamentos son más económicos, pero muchos no pasan de dos dormitorios. Para grupos grandes, una villa sale más rentable que dos habitaciones de hotel.
El aeropuerto de San Javier está a unos 20 minutos en coche y el de Alicante-Elche a unos 30. Lo más práctico es alquilar un coche, porque el autobús interurbano conecta el centro con algunas pedanías pero con horarios reducidos. Si te alojas en el centro, puedes llegar en taxi y moverte andando.
Comprueba si el precio incluye aire acondicionado, ropa de cama y toallas, porque algunos apartamentos cobran suplementos. También mira la política de cancelación y si el alojamiento exige una fianza. En verano, pregunta por el aparcamiento: muchos no tienen plaza propia y la zona azul es cara.