Volveremos
Todo. Hemos disfrutado muchísimo de la estancia. La casa es enorme, muy cómoda y estaba muy limpia, con letti especialmente confortables. La ubicación nos ha parecido inmejorable: estar a apenas 2 km de Cuenca y, al mismo tiempo, poder disfrutar de tanta tranquilidad, un jardín enorme y una piscina privada es todo un lujo. El anfitrión ha sido muy amable, atento y servicial en todo momento, pendiente de que estuviéramos a gusto y de que no nos faltara nada. La única pena ha sido no haber podido quedarnos más tiempo para disfrutar aún más de la casa, el jardín y la piscina. Nos hemos quedado con ganas de más y repetiríamos sin duda. Totalmente recomendable.















