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Can Caragol
★★★★Carrer sa Serreta, 40 Bajo, Cala Ratjada9,7 Fantastico · 12 recensioni- Wi-Fi
- Aria condizionata
- Restaurante
130 alloggi con conferma immediata · da 63,42 € per notte
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Cala Ratjada, en el municipio de Capdepera, es uno de los destinos de la costa de Llevant que más ha cambiado en los últimos años. Ya no es solo el puerto pesquero de siempre, sino que conviven el bullicio de la zona del puerto con calas más tranquilas y urbanizaciones residenciales. A la hora de elegir alojamiento, tienes que tener claro qué tipo de vacaciones buscas, porque la oferta es amplia: hay 129 alojamientos en total, desde apartamentos (40) y hoteles (36) hasta casas de vacaciones (29), villas (5), apartahoteles (3) y casas de huéspedes (3). La categoría media es de 3,5 estrellas, así que no esperes grandes lujos generalizados, pero sí una buena relación calidad-precio si eliges bien.
Si quieres estar cerca de la playa y de la marcha, la zona del puerto y el paseo marítimo es tu sitio. Allí se concentran los hoteles y apartahoteles, con restaurantes y bares a pie de calle, y el acceso a la playa de Son Moll es inmediato. Eso sí, en julio y agosto el ruido nocturno puede ser molesto si tu habitación da a la calle principal. Si prefieres tranquilidad, mira hacia la urbanización de Cala Gat o hacia la zona de Cala Agulla, donde hay más casas de vacaciones y villas, y donde el precio por noche sube, pero también lo hace el espacio y la privacidad. Entre medias, la zona de s’Algar y la carretera de Capdepera ofrece apartamentos más económicos, a unos diez minutos andando del centro, con la ventaja de que suelen tener piscina y aparcamiento.
En cuanto a precios, el más bajo que encontrarás ronda los 57 euros por noche, pero eso suele ser en temporada baja o en alojamientos muy sencillos como el Hostal CAN GALLU o el Hostal Cala Ratjada. El precio medio se sitúa en 281 euros, así que si reservas en agosto, prepárate para pagar bastante más que en junio o septiembre. La mejor época para encontrar ofertas es mayo, junio y la segunda quincena de septiembre: el clima acompaña y los precios bajan hasta un 30% respecto a julio. Para llegar, lo más cómodo es volar a Palma y coger un coche de alquiler (una hora de trayecto por la MA-15) o un autobús directo de la línea 401, que tarda algo más de hora y media. Una vez allí, moverte a pie es viable si te alojas en el centro, pero si te quedas en una urbanización periférica, necesitarás coche para ir a la playa o a hacer la compra. Antes de reservar, revisa si el alojamiento incluye aire acondicionado (no siempre lo tiene en las categorías bajas), si el aparcamiento es gratuito o de pago, y si la cocina está equipada para al menos cuatro personas, porque en los apartamentos suele ser justa.
La segunda quincena de mayo y todo el mes de junio son ideales: el mar ya está a una temperatura aceptable y los precios son notablemente más bajos que en julio y agosto. También septiembre, después del día 15, es una buena opción si no te importa que algunas instalaciones empiecen a cerrar.
La urbanización de Cala Gat o la zona de Cala Agulla son las más adecuadas, porque hay menos tráfico y el acceso a calas pequeñas es seguro. Eso sí, tendrás que desplazarte en coche para comprar o ir a restaurantes, ya que la oferta comercial es limitada.
Si te alojas en el centro o junto al puerto, no: todo lo importante está a menos de quince minutos andando. Si eliges una casa de vacaciones en las afueras o en s’Algar, te recomiendo alquilar coche, sobre todo para ir a la playa de Cala Mesquida o hacer excursiones a Capdepera.
Fíjate sobre todo en la política de cancelación: muchas casas de vacaciones exigen un pago por adelantado del 30% y no reembolsan si cancelas a menos de 30 días. También comprueba si el precio final incluye la limpieza de salida y las tasas turísticas, que a veces no aparecen en el primer vistazo.
Sí, más de la que parece. En un hotel de 3 estrellas sueles tener recepción, desayuno y limpieza diaria, pero las habitaciones son pequeñas. En un apartamento ganas espacio y cocina, pero a menudo tienes que llevar tus propias toallas y el mantenimiento es menos frecuente. Para estancias de más de cinco noches, el apartamento suele salir más rentable.