0reseñas
Apartamentos Mar Comillas
★★★★Paseo del Jarón, s/n, Comillas9,2 Fantástico · 1361 opiniones- Wifi
- Aparcamiento
- Aire acondicionado
23 alojamientos con confirmación inmediata · desde 77,25 € por noche
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
0reseñas
Comillas no es un pueblo grande, así que la elección de la zona donde te alojes depende más del ambiente que busques que de la distancia real a los puntos de interés. El centro histórico, alrededor de la Plaza Mayor y la calle de Juan Abarca, es la opción más práctica si quieres ir andando a todo: bares, supermercados, la playa de la Rábila y el propio casco antiguo. Aquí encontrarás la mayoría de los apartamentos, muchos en edificios con solera reformados, y el ruido puede ser algo más notable en verano. Si prefieres tranquilidad y un entorno más verde, la zona hacia el Capricho de Gaudí y el cementerio es ideal; alojamientos como Casa de Claudia Comillas, con jardín privado y a diez metros del Capricho, te permiten aparcar con facilidad y dormir sin bullicio, aunque para cenar fuera tendrás que dar un paseo de diez o quince minutos cuesta abajo.
La otra gran distinción está entre el núcleo urbano y la zona de la playa de Oyambre o el puerto deportivo. Alojarte cerca de Oyambre implica estar a un par de kilómetros del centro, pero a cambio tienes naturaleza, rutas de senderismo y un acceso directo a la playa más salvaje; es perfecto si viajas en coche y no te importa usarlo a diario. Las casas de vacaciones, que son quince de las 67 opciones disponibles, se concentran sobre todo en estas afueras y en los barrios residenciales de La Hayuela o El Tejo, donde el precio por noche suele ser más bajo que en el centro. Los apartamentos, que suman 51, dominan el casco histórico y las calles paralelas al paseo marítimo, y son la mejor relación calidad-precio para estancias de varios días.
En cuanto a precios, el coste medio ronda los 229 euros por noche, pero puedes encontrar opciones desde 116 euros si evitas julio y agosto. La temporada alta (del 15 de junio al 15 de septiembre) dispara las tarifas, especialmente los fines de semana; si tu agenda es flexible, viaja en mayo, junio o septiembre, cuando el clima sigue siendo bueno para la playa y los alojamientos bajan hasta un 30%. Para llegar, lo más cómodo es el coche: desde Santander son unos 45 minutos por la A-8 y la carretera de la costa. Si vienes en tren, la estación de FEVE está a diez minutos andando del centro, y desde allí puedes moverte a pie o en taxi; el autobús de línea desde Santander también funciona bien. Antes de reservar, revisa si el alojamiento tiene ascensor (muchos edificios antiguos no lo tienen), si incluye plaza de garaje o aparcamiento cercano, y si la cocina está completa para cocinar, porque comer fuera todos los días encarece la estancia. También conviene confirmar si el precio final incluye ropa de cama y toallas, algo que no siempre está especificado.
El precio medio ronda los 229 euros por noche, aunque hay alojamientos desde 116 euros. Las tarifas más bajas aparecen en mayo, junio y septiembre, fuera de la temporada alta de verano y de los puentes festivos.
El centro histórico es la opción más recomendable, porque todo queda a pie: playa, restaurantes y el Capricho de Gaudí. Los apartamentos en el casco antiguo son numerosos y te evitan depender del transporte público o del taxi.
De junio a septiembre es la temporada de playa, pero julio y agosto son los meses más concurridos y caros. Para un equilibrio entre clima agradable y precios razonables, septiembre es la mejor elección, con el mar aún templado y menos gente.
En coche, por la A-8 y luego la carretera CA-131, tardas unos 45 minutos desde Santander. También hay tren de FEVE que para en el centro del pueblo y autobuses regulares desde la estación de autobuses de Santander.
Comprueba si el precio incluye limpieza final, ropa de cama y toallas, y si hay suplemento por mascotas o por calefacción en invierno. También es importante confirmar la política de cancelación y si el alojamiento tiene ascensor o aparcamiento, porque en el centro son escasos.